martes, 15 de mayo de 2012

LAS DOS DIMENSIONES DE LA VIDA






LAS DOS DIMENSIONES DE LA VIDA

De que manera vives tu vida?  La vida es lo que te va pasando y  que te va sucediendo a lo largo de los años o bien es algo  que aceptas y te responsabilizas de como te posicionas delante de ella.
Estamos entre dos dimensiones  o como diríamos coloquialmente navegamos entre dos aguas, una en la que no tenemos ningún tipo de control y  otra en que si lo tenemos, en la primera son situaciones en que nos pone la vida sin haberlo decidido ni buscado por uno mismo, sencillamente pasan y no tenemos control sobre ello, -no se escoge la familia donde se ha nacido, el día de nuestra muerte, la muerte de un hijo, el maltrato o el abuso en la infancia, etc…- son situaciones donde la vida nos pone a prueba con aprendizajes, a veces aprendizajes muy dolorosos, y  tenemos que enfrentarnos y confrontarnos a estas situaciones que conllevan un proceso para poder metabolizarlo o asimilarlo. También dentro de esta dimensión hay situaciones donde la vida  nos da lo que necesitamos y no lo que queremos, (crisis personales, de pareja, profesionales, etc…) en muchas de esas situaciones no tenemos la perspectiva suficiente para poder verlo de  manera en que la vida nos esta dando algo que necesitamos aunque no nos guste, la cual si nos la dará el tiempo, (solo cuando nos alejamos del lienzo podemos ver lo que hay pintado en el cuadro).
La otra dimensión es  donde el coraje de las acciones y las actitudes junto a la responsabilidad de nuestras decisiones determinan  los destinos o situaciones donde vamos llegando a lo largo de nuestras vidas, dos son los elementos que lo componen:
Los Hábitos – es lo que pensamos y hacemos repetidamente. Podemos poner atención en nuestro dialogo interior y escuchar que cosas nos decimos/pensamos que nos acerquen o nos alejen de la situaciones queridas o de las situaciones sufridas, dependiendo de este dialogo interno condicionamos nuestra conducta, capacidades y actitudes como si fuera un termostato (tanto si crees como sino tienes razón. Henri Ford), regulamos nuestro comportamiento a la altura de nuestras expectativas. Y por otro lado que acciones hacemos repetidamente que nos hacen estar en un círculo virtuoso o caer en un círculo vicioso (somos lo que hacemos repetidamente, por lo tanto la excelencia no es un acto sino un habito. Aristóteles)
Las Decisiones –elegir, escoger, preferir, optar, etc… es el componente de la responsabilidad y de consciencia, determina el grado de libertad que vamos adquiriendo junto a los precios que  estamos dispuestos a pagar, hay decisiones  trascendentales, cotidianas, pequeñas, grandes, etc... la pregunta es -en base a que tomamos las decisiones?, hay dos respuestas básicas sobre como las tomamos:
Huir de (dolor)
Ir hacia (placer)
Podemos derivar dos maneras de estas dos formas básicas a la hora de tomar nuestras decisiones:
Ø  De manera Reactiva – de forma automática y no reflexionada de como contestamos a la realidad que tenemos delante nuestro, ya sean problemas, dificultades, errores, etc…
Ø  De manera Proactiva  --  dando una respuesta más elaborada y determinando un sentido y/o dirección.
Podemos concluir que los  dos componentes que determinan nuestros destinos son nuestros hábitos y nuestras decisiones delante de las diferentes realidades, en estos dos elementos encontraremos las respuestas al  ¿Cómo?
Hay dos elementos que también están presentes: las circunstancias y el pasado, estos dos solo pueden influir pero no determinan.
No deberíamos usar nuestro pasado para medir nuestro futuro, ya que los resultados que obtuvimos en el, fueron fruto de un proceso, información y herramientas personales de entonces, hoy  ya no eres el mismo que hace unos años,  tu proceso es diferente, tu  información es mayor y tus herramientas personales son mejores que antaño por lo tanto no deberíamos medir nuestras capacidades por los resultados del pasado aunque si lo podemos usar por la información que nos aporta aquel proceso pasado para mejorar, es decir podemos usar nuestra pasado para mejorar pero nunca para determinar
Hay circunstancias muy duras y pasados muy dolorosos, pero no es menos cierto que hay muchos ejemplos de personas que delante de tales adversidades nos enseñan como han construido destinos valiosos y no destinos padecidos como por ejemplo  Viktor Frankl neurólogo y psiquiatra austriaco, fundador de la Logoterapia. Sobrevivió desde 1942 hasta 1945 en varios campos de concentración nazis, incluidos Auschwitz y Dachau, en las condiciones más extremas de deshumanización y sufrimiento. A partir de esa experiencia, escribió el libro El hombre en busca de sentido. No hace falta ir a ejemplos famosos en la historia, a tu alrededor seguro que conoces personas que se han enfrentado o se enfrentan a una enfermedad grave, a una  situación dolorosa  o de dificultad, y ver la entereza, firmeza y la determinación de como se han posicionado y enfrentado ante ello,  no resinándose a un papel pasivo o de victima, ellos nos demuestran como la actitud es lo que marca la diferencia y como al compararnos podemos relativizar y reflexionar, siempre encontraras a alguien con circunstancias peores que las tuyas y que han salido de ellas o que se posicionan de diferente manera para salir  de ella.
Las circunstancias y el pasado frecuentemente los usamos para excusarnos y  justificarnos, suelen responder a los  ¿Porqués?
En tu vida que  sueles preguntarte con más frecuencia:   ¿Cómo?    o     ¿Porque?
“Quien quiere hacer algo encuentra un medio, quien no quiere hacer nada encuentra una excusa”              
 Proverbio chino

martes, 3 de abril de 2012

Entrenamiento


Aprender no es almacenar cosas en la memoria, sino usar lo guardado, unirlo, pensar a partir de ello 

Entrenarse es una exclusiva humana de la que depende nuestro progreso. Por eso, me resulta sorprendente que se relacione casi exclusivamente con el mundo deportivo. Entrenarse es fortalecer, desarrollar o perfeccionar ciertas competencias con vistas a un fin. Proyectamos –es decir, lanzamos– una meta o un ideal delante de nosotros y para alcanzarla tenemos que entrenarnos. Los animales se ejercitan, no se entrenan, porque no conocen el fin. Por eso no progresan, se limitan a repetir rutinas multiseculares. Los humanos tenemos todos un impulso olímpico: citius, altius, fortius. Más lejos, más alto, más fuerte. Sócrates fue un entrenador y suelo recomendar a mis colegas docentes que se consideren entrenadores. Así recuperaríamos aspectos esenciales de la educación. Recordaríamos que aprender no es almacenar cosas en la memoria, sino saber hacerlas. Una de ellas, por supuesto, es repetir lo almacenado, pero es la destreza más pobre. Más importante es saber aplicar lo guardado, combinarlo, pensar a partir de ello.
Tradicionalmente, la educación ha consistido en fomentar la adquisición de virtudes y para eso hace falta entrenamiento. En griego, virtud se decía areté. Recuerdo que hace años vi en la librería de una estación un libro titulado así, Areté. Era barato y lo compré sin abrirlo porque perdía el tren. Pensé que era un libro de ética, pero resultó ser un tratado de gimnasia. La virtud tenía, en efecto, este carácter deportivo, y su entrenamiento era una ascesis, palabra que significaba “ejercicio para mejorar”. En el mundo oriental el entrenamiento era imprescindible para la realización personal: baste recordar la búsqueda budista de la iluminación, las prácticas zen o el bujutsu, el conjunto de artes marciales que tenía como objetivo el autocontrol del cuerpo y del espíritu, es decir, la libertad. Considerarnos entrenadores nos haría tomar conciencia a los docentes de que no hay aprendizaje sin ejercicio, que nosotros sabemos cómo hay que hacer las cosas, pero que son ellos –los alumnos, los atletas– quienes tienen que hacerlas, y que el ideal es que las hagan mejor que el entrenador. Messi juega mejor que Guardiola y Cristiano Ronaldo mejor que Mourinho.
La etimología de la palabra entrenar nos remite al francés entraineur, y esta al latín: “Hacer que alguien arrastre algo”. La historia humana puede verse como un gigantesco y persistente entrenamiento. James Flynn demostró que el cociente intelectual de la humanidad mejora tres puntos cada década. Los récords deportivos son continuamente superados. Hoy, un buen corredor de cien metros libres iguala las marcas de un campeón del mundo de hace quince años. Alumnos de conservatorio pueden interpretar hoy piezas que hace pocos años estaban reservadas para dos o tres virtuosos. No han cambiado las características físicas, sino los modos de entrenarse.
En la actualidad se ha generalizado el entrenamiento. El coaching es omnipresente. Empresarios, ejecutivos, políticos tienen su entrenador personal. En el terreno religioso siempre han existido los directores espirituales. Buda afirmó que no se podía progresar sin un maestro. Y el monaquismo cristiano, también. En la sociedad laica fueron sustituidos por muchos terapeutas, convertidos en consejeros vitales. Ahora vivimos el auge del coaching, una prueba más de que hemos entrado en la era del aprendizaje. Somos aprendices vitalicios y esto nos rejuvenece a todos.
Antonio Marina.  La Vanguardia

Motivar


hay dos maneras de motivarse: una a través de la emoción, la otra fórmula, mediante la razón 

Imagínese que encuentra en la calle a una persona pidiendo, con un cartel que dice: “Un poco de motivación, por favor”. ¿Qué pensaría? Posiblemente le parecería absurdo y apresuraría el paso, sin saber qué hacer. Sin embargo, no estoy  seguro de que la petición sea disparatada. Tal vez porque en las aulas los profesores nos encontramos continuamente con esa petición: “Por favor, motíveme”. Es difícil saber lo que el mendigo y mis alumnos  están pidiendo. La palabra motivación forma parte de nuestro léxico cotidiano, que manejamos con soltura e inconsciencia. Hemos olvidado que es un término muy reciente, y que su significado es tan confuso que en los años sesenta estuvo a punto de desaparecer de los libros de psicología. Pero ha triunfado, lo que ya de por sí es muy relevante, y todos queremos motivar o ser motivados. Se ha extendido la idea de que no se puede hacer nada si no se posee esa energía mágica. Cuando alguien nos dice que “no está motivado” sentimos hacia él una gran compasión, que es la que nuestro peculiar mendigo intenta aprovechar. En este punto, me asalta una duda. Imagine que un día llama a un fontanero para que le arregle un grifo. El fontanero le hace una chapuza mala y cara y usted va a protestar. El fontanero le responde: “Mire usted, es que ayer no estaba motivado para arreglar grifos”. ¿Le parece suficiente excusa para su desaguisado? Hace poco leí en un libro dirigido por Albert Ellis, un prestigioso psicólogo estadounidense, la siguiente afirmación: “ya es hora de que digamos a nuestros clientes (es el nombre que se suele utilizar para designar a los que acuden a la consulta de un psicólogo americano) que se puede realizar una acción aunque no se tenga ganas de hacerla”. He leído la frase varias veces, porque no creía lo que estaba viendo. Entonces, ¿qué les han estado diciendo a los clientes hasta ese momento? Pues una cosa a la vez evidente y tramposa: que no se puede realizar una acción si no se está motivado para hacerla. Ahora me explico que se quisiera expulsar esta noción de la psicología. El asunto me ha intrigado tanto que acabo de escribir un libro sobre él, que es lo que hago cuando no sé nada sobre un asunto que me apasiona. Así aprendo. Lo que he descubierto es que hay dos tipos de motivaciones. Una, sentida emocionalmente. Otra, pensada a palo seco.  Aquella es una energía que lanza a la acción, que resulta querida, amorosamente deseada. La pensada, en cambio,  debería dirigir la acción, pero no tiene fuerza. Ya saben la poca influencia que ejerce sobre quien tiene miedo a volar, saber que según las estadísticas el avión es el medio de transporte más seguro. Parece que nuestro cerebro tuviera un error de diseño, como si el motor de un automóvil no tuviera relación con el volante. Racionalmente sé que tengo que adelgazar,  hacer ejercicio,  dejar de fumar, pero me molesta. En ese sentido, todos somos neuróticos según el chiste. “La diferencia entre un psicótico y un neurótico es que aquel está seguro de que dos y dos son cinco. El neurótico sabe que dos y dos son cuatro, pero no le gusta”. Que no nos guste lo que es racionalmente bueno nos ha obligado a hacer miles de componendas mentales. Volvamos al mendigo del principio. Ha cambiado su cartel. El nuevo pone: “Un poco de ánimo, por favor”. Quedo perplejo. ¿Es el mismo cartel u otro diferente? La próxima semana les hablaré del ánimo. Y para intrigarles y motivarles a leerme, les diré que el ánimo es un caballo.
José Antonio Marina  La Vanguardia

miércoles, 28 de marzo de 2012

Organizaciones, Empresas y Mentalidades 2 - Emprendedores


En el último artículo hablé de la cultura de empresa y sus paradigmas, definiendo paradigma como todo el sistema de creencias a través del cual filtramos la realidad, vemos y entendemos el mundo (no vemos el mundo como es, sino como somos ), teniendo en cuenta esto último, prosiguiendo, en este sentido voy a hablar del nuevo cambio de entender el trabajo del empleado al del Emprendedor, es decir como concebimos la manera en que desarrollamos nuestra profesión, realmente para poder concebir antes que nada hay que entender que las dos parten de un componente común, la actitud mental, y es que las dos son situaciones o actitudes mentales y que son diferentes en naturaleza:
  • Empleado quiere decir usado, gastado y utilizado, donde el viejo paradigma sistematiza y etiqueta las personas, los convierten en piezas útiles e intercambiables, todo esto es aceptado porque a cambio de la singularidad y la libertad ofrece tranquilidad y estabilidad / seguridad, con lo cual uno no se plantea más allá, eso sería la actitud mental o paradigma del Esclavo. En el estado español es muy gráfico el tipo de mentalidad que se refleja, cuando se pregunta sobre la preferencia del tipo de trabajo, el 70% de los jóvenes prefiere trabajo estable y sueldo fijo, es decir mentalidad de funcionarios (Estudio hecho por Esade y Fundación P. de Girona)
Debido a esto La Consejería de Educación de la Generalitat de Catalunya ha aprobado el plan 'Catalunya, escuela de emprendedores', un plan que pretende fomentar el espíritu emprendedor en las nuevas generaciones.
  • Emprendedor está estrechamente relacionado con el vocablo francés entrepreneur, que aparece a principios del siglo XVI haciendo referencia a los aventureros que viajaban al Nuevo Mundo en busca de oportunidades. Es la actitud del explorador que va poniendose a prueba, buscando y creando nuevas oportunidades en la que sabe que el error forma parte del camino del cual es un componente muy importante de aprendizaje y en la que asume su responsabilidad de decidir, la cual no deja en manos de otros.
Analizando un poco el entorno o siguiendo el símil el Nuevo Mundo, vemos como nos movemos en un mundo global en que los cambios son rápidos y constantes, de naturaleza estructural es decir afectando las bases del sistema, en la que si antes se tenía una falsa sensación de seguridad, en el sentido de que las cosas iban a unas revoluciones más bajas y se tenía un sentido de control mayor, ya que el cambio sucedía más lentamente, todo eso ya ha cambiado, la pregunta es-en un mundo cambiante podemos seguir sin cambiar nosotros?, expertos de diversos ámbitos económicos, sociológicos, etc ... están llegando a la conclusión de que no habrá trabajo para todos, al menos en la manera como lo conocemos hasta  ahora. Esto más allá de ser una amenaza es una oportunidad, desaparecerán muchos oficios de los que hay ahora, porque ya no serán necesarios debido a la globalización pero surgirán nuevas profesiones para atender nuevas necesidades, para que esto ocurra hay que cambiar la actitud del Esclavo por la del Explorador, porque si antes emprender era una opción ahora será una obligación.
El error del anciano es enjuiciar el hoy con el criterio del ayer.     Epícteto
Con lo cual cuando antes y más rápido cambiamos nuestro paradigma de trabajador profesional, mejor nos adaptaremos a nuestro entorno.
Tres cosas a considerar:
ü        Encuentra tu elemento, es lo que te gusta y que te se da bien, normalmente lo obviamos porque al no costar esfuerzo lo encontramos normal pero verás que la gente suele recalcar esta facilidad o talento, puede que se te den bien los niños, el don de gente, fotografía, curiosidad, manitas en algo, hobby, organizar viajes, etc ...
ü        Una vez lo encuentras dale forma para satisfacer una necesidad y ayudar a otros, en forma de un servicio o producto. Si ya hay alguien que lo haga, Diferénciate, es decir  hazte la pregunta-que tiene de único tu servicio o producto?.(Como si lo fueras a patentar)
ü        Y por último solemos caer en el todo o nada, por ejemplo si no tengo dinero para hacer lo que sea que quiero hacer, equivale a no puedo hacerlo, quizás no pueda hacerlo todo pero si que puedo hacer algo como formarme, adquirir conocimientos, ver como lo han hecho otros primero, encontrar mis áreas de mejora, hacer un listado de recursos tanto personales (tangibles e intangibles), personas que nos podían ayudar, etc ... es decir tal vez no podamos subir ya a la cima de la montaña de hecho puede ser contraproducente, piensalo?, pero lo que sí podemos hacer es prepararnos para hacerlo y después iniciar la escalada a pequeños pasos; que querer el resultado final no nos haga perder de vista el proceso.

                             Comienza haciendo lo necesario,
                             Después lo que es posible
                             Y de repente estarás haciendo lo imposible.
                     San Francisco de Asís

martes, 6 de marzo de 2012

Ángel Escribano, experto en ventas, ha inventado una fórmula para manejar el destino

"Respondemos a lo que va surgiendo, como los perros"

05/03/2012 - 01:00
Dónde arranca su destino?
 El día que fui consciente de que mis pensamientos influían directamente en mis acciones. Todo está en la cabeza.

Hombre, todo, todo...
 Si tienes la capacidad de cuidar bien los tiempos, tienes la vida que quieres tener.

¿A qué se ha enfrentado?
 A mi mujer le dio un infarto cerebral hace tres años, a nivel motor tiene una invalidez del 70%. Te enamoras de una persona que de repente se convierte en otra: tienes que ducharla, vestirla, alimentarla... No estamos preparados para eso.

¿Así nació su fórmula del destino?
Sí: Destino es igual a Pensamiento más Acción sobre el pensamiento partido por el Riesgo Inducido por más menos Principio de Incertidumbre.

¿?
 Somos unidades de pensamiento, y nuestro destino será igual a la suma de aquello que pensamos más aquello que hacemos sobre lo que pensamos. De cuatro variables que tiene la fórmula, influimos sobre tres.
 

Pensamiento, acción y riesgo inducido.
Exacto. Si pensáramos cómo queremos que sea nuestro día, actuaríamos en consecuencia estableciendo las variables que van a influir en él.

Actuaríamos de acuerdo con lo pensado.
El riesgo inducido se refiere al riesgo que puedes controlar (tú decides si te pones el cinturón de seguridad o no). Y hay que contar con lo inesperado, con lo que yo llamo el principio de incertidumbre.

Eso lo conoce usted bien...
Pese a ello creo que tenemos muchísimo poder que no utilizamos. Podemos hacer el mundo que nos dé la gana, y hemos demostrado que somos unos patéticos gestores.

¿Cuál es el problema?
Que a los 13 o 14 años dejamos de soñar y en ese momento dejamos de crecer, nos convertimos en autómatas. En mi opinión, el mejor máster que puedes hacer en la vida es arriesgar en algo que te apasiona y buscar nuevos umbrales, así es como te conoces.

¿Qué ha aprendido de las circunstancias vividas?
Que lo complicamos todo muchísimo, que somos tremendamente egoístas, que todo es frágil y volátil. Belén, una mujer sana y deportista de 43 años, se acostó una noche y al despertar no se podía levantar.

Terrible.
 Descubrí que nos sobran más de la mitad de las cosas que tenemos. Esos apegos lo único que hacen es esclavizarnos. Almacenamos cosas como almacenamos información en el cerebro en lugar de utilizar el pensamiento.

Vivimos muy distraídos.
 Vivimos sometidos al ruido: radios, teles, información... Y el silencio, ¿cuándo?

¿Para qué?
 Si no programamos cómo queremos que sea nuestro día, nos dedicamos a responder a lo que va surgiendo, como los perros. El pensamiento lo modela todo. Vivimos como queremos vivir. Hay una creencia totalmente diabólica que consiste en pensar que tres lo manejan todo.

Tres o cuatro...
Es mentira, todos manejan tres. Pero si sigues creyendo que la decisión está en Washington, Bruselas o Davos, estamos programando el fracaso. Hay un ejercicio muy bonito, pero da un poco de miedo hacerlo.

¿De qué se trata?
Imaginarte con 80 años y ver tu vida en perspectiva. Verás que la vida es muy corta y que has perdido un montón de oportunidades. ¡¿Qué esperas?!

¿?
Empieza a tomar decisiones ¡ya! Arriesga, equivócate, no pasa nada, todos vamos a morir. ¿Por qué no nos divertimos? La mejor Play esta en nuestra mente y no jugamos con ella. Nos han educado en el no pienses, ya lo hacemos por ti, tú sólo consume y, por supuesto, produce.

¿Cómo ejercita usted el pensamiento creativo?
Visualizo cómo quiero que sea mi día y por la noche repaso lo vivido. Todo lo que hacemos pasa antes por el pensamiento. Pero debemos saber lo que queremos.

...
 Veo a mucha gente en sus puestos de trabajo sin ilusión, y no creo que sea justo estar diez horas fuera de casa, sin ver a los tuyos, haciendo algo que no te gusta. Nos preprograman para que veamos normal derrochar así nuestra vida.

No nos cuestionamos nada.
 Si tenemos un atisbo de reflexión, se nos va de la cabeza porque hay un partido de fútbol que ver por la tele. Nuestro pensamiento está teledirigido: trabaja, entretente, trabaja. En el silencio manejamos nosotros nuestro pensamiento, eso es la libertad.

¿Por eso eligió vivir en un pueblo de mil habitantes?
Me costó muchísimo, yo estaba en el ruido. Durante años quise que mi mujer tuviera inquietudes, hasta que descubrí que su ambición era la calma y la sencillez y me di cuenta de que el listo no era yo sino ella. El aburrimiento está en la cabeza de la gente.

Cierto.
 Es el uso de la vida lo que nos diferencia a unos de otros. Esto es un juego, no podemos tomarlo en serio, y hay gente que conoce las reglas: todo está antes en el pensamiento. En este juego debemos mover nuestras fichas, no que nos las muevan otros.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Empresas y Mentalidades 1


Empresas y Mentalidades 1

¿Qué diferencia hay entre las empresas que perduran en el tiempo y las que desaparecen?

Delante de momentos complicados la conducta humana responde de dos maneras básicas, dos actitudes diferentes a la hora de afrontarlos, la primera es la actitud de la falsa seguridad y que es disfuncional, la de quedarse en la cueva inmovilizados es decir haciendo lo de siempre como siempre y la otra es una actitud más adaptativa y funcional, es la de aquí estoy yo dispuesto a luchar y a crecer delante de este reto, por lo tanto es momento de hacer cosas nuevas si quiero ir a lugares nuevos,  podríamos afirmar que si tu empresa es de corto recorrido, haciendo lo de siempre y como siempre bastara sino es así ten en cuenta que todos somos prisioneros de nuestros paradigmas, es decir todo el sistema de creencias a través del cual filtramos la realidad, vemos y entendemos el mundo (no vemos el mundo como es, sino como somos) la traducción a la empresa seria su cultura de empresa. El mundo, mercado o el contexto en el que nos movemos es incierto, cambiante y global pero seguimos haciendo lo de siempre como siempre y esperando resultados diferentes, (esta es la manera que actuaron los dinosaurios en el jurásico y ya sabemos como acabaron) si solo aplicamos el sentido común aunque es el menos común de los sentidos solo por definición es contradictorio y de locos esperar resultados diferentes, en este contexto no podemos contemplar la realidad como una foto fija de nuestra idea sobre ella sino como una película dinámica y cambiante, para poder interpretar mejor la realidad y obrar en consecuencia, debo recordar que no sobrevive el más fuerte sino el que mejor se adapta por lo tanto la primera clave tanto para organizaciones como para personas es que para mejorar nuestra situación debemos mejorarnos nosotros primero.

Para mejorar nuestra situación debemos mejorar nosotros primero
Si haces lo de siempre como siempre, no esperes llegar más allá de donde siempre has llegado

¿El destino es algo que te ocurre o que construyes?
¿Que es lo que marca el destino de una persona o una organización?
Hay dos cosas, repito dos cosas que determinan el destino, no son ni las circunstancias ni el pasado estas dos solo nos pueden influir, lo que si determina son los hábitos (pensamientos y acciones) y las decisiones, llevado a las organizaciones son las rutinas, procedimientos, valores, cultura de empresa, etc., la segunda clave para obtener mejores resultados es respecto a los hábitos los expertos indican Innovar, adecuarse a los tiempos, no tener miedo al cambio y fidelizar a la plantilla son ingredientes para el éxito, sobre las decisiones hay que dejar de improvisar para autoevaluarse y establecer indicadores claves para poder incidir y tomar decisiones más acertadas, es decir dejar de reaccionar al entorno para empezar a responder .

Las dos cosas que determinan el destino son los Hábitos y las Decisiones,
El pasado y las circunstancias solo nos pueden influir.

Mí propuesta para organizaciones más efectivas pasa por:
Practicas:
  1. 1.    Cuestiónate si lo que te ha servido hasta ahora sigue sirviendo
  1. 2.    Conoce y Adapta las mejores prácticas a tu empresa.
  1. 3.    Autoevalúate : analiza y diagnostica
  1. 4.    Encuentra tus Puntos Fuertes y detecta tus Áreas de Mejora
  1. 5.    Mejora Continua: Diseña y Desarrolla planes y acciones de mejora de manera continuada.
Paradigma nuevo:
  1. 1.    La innovación empieza en la gestión de personas.
  1. 2.    Dejar de tratar a las personas como recursos y tratarlas como individuos, dejan de ser un coste para pasar a ser un activo.
  1. 3.    Innovar es un trabajo de todos, crear entornos que inspire a dar lo mejor.
  1. 4.    Destierra: más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer, por como puedo ser mi mejor versión. Cambia la mentalidad de Seguridad por la de las Posibilidades y Resultados.
  1. 5.    No  resistirse al cambio, cambia de la mejor manera.
Decisiones:
  1. 1.    Dejar de improvisar (pienso, creo, me parece, etc..)
  1. 2.    Establecer indicadores, es decir poner elementos o variables que nos aporten datos y evidencias para que nos ayuden a tomar mejores decisiones. “Lo que no se conoce no se puede mejorar”

"Lo que no se Conoce, no se Mejora"